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Fragmentos

Kewakafe

Roxana Miranda Rupailaf

Provincianos Editores

50 páginas

SOBRE LA AUTORA

El reciente Premio Regional de Arte y Cultura Víctor Jara de la Universidad de Los Lagos y la Fundación Víctor Jara recayó sobre esta poeta Mapuche-Huilliche, nacida en Osorno, suficiente excusa para disfrutar de la lectura de su último libro, editado en Limache.

Con veinte años de publicaciones, ya había sido reconocida por el Premio Municipal de Santiago, por Shumpall (2011) y con el Premio Regional de Arte y Cultura de la SEREMI de Los Lagos el año pasado. 

*

Solo sé golpear con palabras

Besar tu boca

llenarla de peces.

Ser tu esquina

darte agua.

Decirte: «En el ring tú eres el mejor.

El más rápido, certero

un verdadero artista.

Aquí puedes triunfar.

Aun cuando caigas

y manches el suelo

las paredes

con tus líquidos

vas a salir campeón».

*

Debí imaginar que un boxeador iba a golpearme

Bajé la guardia

me descuidé.

No miré atrás.

Entonces vino el puño

la caída

la sangre con que escribo estas palabras.

*

Debí imaginar que un boxeador iba a golpearme

a mí que le llenaba el cuerpo con mis besos.

Zurcía sus heridas con los hilos de mi baba

tragaba sus líquidos

comía sus sales

mordía sus oleajes.

*

Debí imaginar que un boxeador iba a golpearme.

Me acerqué mucho

no tuve miedo.

«No debí bajar las manos

ni voltearme».

¡Cuántas veces me lo dijo!

*

Solo el silencio antecede a la catástrofe.

*

Las boxeadoras

aprendieron a pararse con los pies firmes en la tierra

a responderle al miedo con los puños.

*

Vienen y van

ensayan movimientos.

Saben

presienten el golpe.

*

La carne se acuerda

del moretón

de la herida

del golpe sin aviso en mitad de la risa.

*

La boxeadora entrena golpeando a sus pares

pero también sabe enfrentar a gigantes.

Aguantar la defensa

porque lo hemos aprendido de niñas.

*

Eso de los moretones

me lo enseñó mi padre.

Me lo enseñó el novio

el amante

el desconocido acosador de la calle.

Eso de los golpes y la sangre

lo aprendí defendiendo la vida a puñetazos.

(*) Ilustración de Vladimir Morgado.

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